Las azules aguas, las playas de arenas blancas, los cocoteros y una maravillosa aventura bajo el agua, hicieron posible que todos pudieran relajarse y disfrutar del gran espíritu de equipo que les une.
Los que no habíamos buceado nunca tuvimos la oportunidad de realizar un curso completo de buceo profesional y codearnos con tiburones, tortugas, atunes, y millones de otros peces de todas las especies y colores. ¡Fue estupendo! Algunos de nosotros tuvimos la suerte de contemplar al mayor y más pacífico de los tiburones, un tiburón ballena de manchas marrones, y varias mantas gigantescas. Los buceadores más experimentados disfrutaron de una excitante inmersión nocturna en los arrecifes Elladhoo House, donde pudieron admirar la vida submarina a la luz de las linternas.
Pasamos la semana a bordo del Baani Explorer y del Carina, navegando entre pintorescas islas en busca de los más bellos arrecifes. Desembarcamos en islas paradisíacas donde probamos la leche de coco, tomamos el sol sobre arenas doradas y nadamos en aguas increíblemente azules. Nos invitaron a una fiesta "salvaje" en una pequeña isla desierta donde pudimos probar las especialidades de la cocina local y bailamos al ritmo de los tambores y las melodías malasias. También perdimos un partido de fútbol contra el equipo de guías locales….simplemente nos hundíamos en la arena….
Para muchos de nosotros ha sido la aventura de nuestras vidas y un gran reto pero, sobre todo, ha supuesto una ocasión única para conocernos mejor los unos a los otros y un inmejorable aperitivo de futuras expediciones…
